lunes, 17 de septiembre de 2012

Comenzando el curso de nuevo

En definitiva, pensamos que nuestra labor se inspira plenamente en las hermosas palabras del poema de Gabriel Celaya “El sueño de educar” a modo de frontispicio.

Educar es lo mismo
que poner un motor a una barca,
hay que medir, pensar, equilibrar,
y poner todo en marcha.
Pero para eso,
uno tiene que llevar en el alma
un poco de marino,
un poco de pirata,
un poco de poeta,
y un kilo y medio de paciencia concentrada.
Pero es consolador soñar,
mientras uno trabaja,
que esa barca, ese niño
irá muy lejos por el agua.
Soñar que ese navío
llevará nuestra carga de palabras
hacia puertos distantes, hacia islas lejanas.
Soñar que cuando un día
esté durmiendo nuestro propio barco,
en barcos nuevos seguirá nuestra bandera enarbolada.
Gabriel Celaya

1 comentario:

  1. José María, soy Valeria, alumna en los dos últimos años en semipresencial. De tú a tú, le dejo esta película como recomendación, como hiciste en clases con nosotros de otras buenas. Al verla no sé porqué me acordé de ti y pensé que le gustaría, quizá no, y que tendría una opinión interesante sobre ésta. Se llama "La educación prohibida": http://www.youtube.com/watch?v=-1Y9OqSJKCc&feature=player_embedded . Nos enseñáis sobre la alienación en el trabajo y otros campos, de la que habló Marx, ¿y la alienación en la escuela? Este vídeo ha arraigado en mí y ha desarrollado aún más, después de mi experiencia en la negación del título de bachiller, sobre la idea de que la culpa del abandono escolar y el tedio colectivo en el alumnado proviene del fracaso absoluto del sistema.

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